La sangre es vital en el ser humano, porque transporta nutrientes esenciales y oxígeno a todos los tejidos y órganos del cuerpo.

Veamos la función de algunos de sus componentes:

Glóbulos rojos: son los que transportan oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos debido a que contienen la proteína llamada hemoglobina, la cual también le da a la sangre su color rojo y se encarga de fijar las moléculas de oxígeno.

Glóbulos blancos: son los que forman anticuerpos y defienden al organismo del ser humano de las enfermedades infecciosas.

Plaquetas: también se le conoce como trombocitos, que son células diminutas que se fabrican en la médula ósea. Su funcionamiento es de coagulación, porque cuando se rompe un vaso sanguíneo, las plaquetas se concentran en el área afectada y ayudan a sellar la rotura para frenar el sangrado.

Plasma: en el plasma se encuentran suspendidas las células sanguíneas, es decir, los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Su formación es 90 % agua, sales minerales y una gran cantidad de proteínas.